Cómo superar los suspensos de los/as hijos/as

 

suspensosCuánta desilusión, cuánto disgusto, cuánta frustración y mal ambiente puede crear un simple boletín de notas. La palabra SUSPENSOS la solemos ligar mentalmente a DRAMA, lo cual no ayuda a que lo podamos gestionar adecuadamente como padres y madres. Sin duda supone una adversidad, una dificultad, una traba pero aparece de manera lógica a lo largo de la educación de nuestros hijos e hijas.

Primeramente, la palabra suspender significa “detener o interrumpir durante un tiempo el desarrollo de una acción o dejarla sin efecto”, es decir, es algo temporal y reconducible.

Por otro lado, debemos tener bien claro que el fracaso no es de los padres, sino como mucho sería de los hijos y… ¡cuidado con su autoestima! Las notas no son sinónimo de ser buen o mal hijo, ni mucho menos sinonimo de ser buena o mala persona. Y tampoco son sinónimo de ser mal padre o madre.

Por supuesto, hay muchos tipos de alumnos y muchos tipos también de suspensos. Las razones o motivos pueden ser incontables. Por ello, identificar los puntos de mejora es importante para disminuir las posiblidades de que se vuelva a repetir el suspenso o los suspensos.

A veces, como madres y padres, nos molesta ver en nuestro hijo o hija una indiferencia por las notas, como si no les afectasen los suspensos. Eso está lejos de la realidad, ya que lo más probable es que sea un método de adaptación o protección de su propio autoestima.

IMPORTANTE ¡Las notas NO predicen el futuro! Basta con mirar a nuestro alrededor y fijarse en los ganadores de ciertos grandes premios intelectuales o personas con trayectorias de éxito espectaculares, para estar de acuerdo. Además, mencionar que hay muchos pedagogos/as y otras personas profesionales del mundo de la educación que están convencidos de que las notas no tienen sentido pedagógico.

Educar está lleno de momentos increíbles, tanto agradables como desagradables, no dejemos que el drama se apodere y pongamos el foco en potenciar los momentos agradables. Esos son los que les van a hacer resilientes, en los que se van a apoyar cuando quieran alcanzar retos o metas y superar los obstáculos.

 

13 consejos para superar los suspensos con nuestros hijos/as:

  1. Calma, somos el primer ejemplo que tienen para saber afrontar los contratiempos y problemas. Saber mantenerse tranquilo ante las dificultades es una herramienta que les va a servir el resto de sus vidas.
  2. Ni los padres ni los profesores son los culpables. Buscar este tipo de responsabilidades es de los mayores obstáculos que les podemos poner.
  3. Stop drama. Tengamos cuidado con el hecho de machacar su autoestima. Evitemos frases como: “¡por qué me haces esto!” “¡qué he hecho yo para merecer esto!”
  4. No se te olvide saber bien la opinión del profesor y trasladársela a tu hijo/a de una manera respetuosa y positiva. Sus maestros/as y profesores/as son los que poseen una mayor perspectiva del asunto.
  5. Estudiar es su responsabilidad, si no aprueba por su falta de estudio es posible que tenga que haber consecuencias. Cuidado con éstas, que sean coherentes, que estén ya pautadas con anterioridad y que sean positivas para el cambio de conducta. A veces pueden ser “pérdidas de privilegios”.
  6. Cuidado con sacrificar el verano (y a veces el nuestro como padres/madres en consecuencia). Los descansos son muy importantes para todos y todas y, como no, para el desarrollo de los menores.
  7. Hablar con los hijos para que detecten cómo pueden mejorar de cara al curso que viene o a los próximo exámenes. No se trata de buscar culpabilidades, sino de focalizarse en las soluciones. Buscar puntos de mejora claros y concisos y buscar el compromiso para que se cumplan.
  8. Las recompensas materiales son peligrosas. Como padres pueden jugar en nuestra contra y además les podemos estar transmitiendo ciertos valores que realmente no deseamos que tengan. Las mejores recompensas en esta vida suelen estar fuera de lo material. ¿Dónde está también el gusto por aprender y seguir mejorando? ¿Y el gusto de ser curioso y saber cómo funcionan las cosas? Preservar este gusto nos va a resolver muchos problemas en el futuro.
  9. Potenciar en nuestros hijos/as las técnicas de estudio. A veces el problema no es sólo el tiempo, sino el saber estudiar. Practicar las técnicas de estudio e incluso invertir en ellas con profesionales especializados, puede ser una herramienta que les va a valer para siempre.suspensos
  10. Ayudarles a organizarse, ver con ellos las horas que deberían estudiar realmente teniendo en cuenta que se necesitan momentos de descanso y distracción para mejorar la productividad en los estudios. Aproximadamente, se deben hacer descanso de 5 o 10 min cada 40 minutos de estudio.
  11. Aprovechemos cualquier momento de ocio para promover la curiosidad. Así podemos enseñarles a mejorar la motivación con los estudios, cuando por ejemplo en el supermercado hay problemas matemáticos o en la montaña hay una variedad de naturaleza infinita.
  12. ¡Nuestra implicación como familia es muy valiosa! Cuanta mayor importancia se le da en la familia al aprendizaje, más se favorece el éxito escolar de los hijos/as. Esta implicación debe ir en consonacia a los profesores/as y maestros/as. No nos sirve de nada positivo ennegrecer la opinión de nuestros hijo/a estando en contra del claustro.
  13. Nuestros hijos e hijas son mucho más que los supensos. No olvidemos en fomentar su autoconcpeto y su autonomía. Necesitan de nuestra confianza. Para ellos, confiemos en nosotros mismos como padres y madres; estamos haciendo las cosas bien. No olvidemos en darles mensajes positivos y de hacerles saber y creer que pueden.

 

 

 

 

 

 

 

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